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!No quitéis los líquenes, cabrones!

Pues eso. Dejadlos en paz, y los mohos, las hierbas y los árboles, también sobre el hormigón.

Porque, al fin y al cabo, ¿que va a conseguir arruinar una obra antes?:

-¿los líquenes o un proyecto inadecuado, el hierro de armado, la mala dosificación, etc…?

La lista comparativa sobre los factores de durabilidad para el material se puede hacer bastante larga, no quiero aburrir.

Elemento de piedra artificial “con todo”, a 23 años de su puesta.

El hormigón es un soporte de vida igual que cualquier otra piedra. Nuestro pretendido artificial, no lo es tanto.

De eso se encarga la capa biológica que, a la larga, consigue aumentar la  apariencia de integración de la obra expuesta con su entorno menos urbanizado.

Para algunos eso es sinónimo de “suciedad”, “dejadez”, (cuando no un factor activo de ruina).  Es curioso que muchos son partidarios de eliminar la capa biológica del hormigón en las rehabilitaciones, pero les encantan las cubiertas-jardín, aún más, las de la arquitectura tradicional escandinava.

Muy bien, pues que pongan vidrio, aluminio o titanio, o mejor plástico, pero no piedra. Todo no puede ser.

Mucho ecologismo de catalogo Ikea y mucha tontería hay.

En fin.

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Piedra artificial común.

Bueno, esta entrada es para responder explícitamente a una de esas búsquedas del tipo “piedra artificial que es”, por las que algunos encontráis este blog.

El caso es que para escribir sobre ésto voy revisando las definiciones que encuentro por ahí… y no me acaba de convencer ninguna. Unos la acotan, otros la extienden.

Para colmo en el RAE no ésta, artificial como acepción de piedra.

Yo soy partidario de la definición amplia: sin importar el  formato, la función, textura o color, todo hormigón visto que parezca una piedra, la que sea, de aspecto agradable.

Pero doctores tiene la iglesia y a mí ese debate no me interesa mucho. También se podría decir que la diferencia entre la piedra artificial y el hormigón arquitectónico está en el formato o el tipo de elemento…

No sé, para mí lo importante es que quede bien y que dure.

Sí se justifica una etiqueta u otra para poner ese hormigón en valor, (el valor de pigmentar, seleccionar áridos, texturar, etc…) frente a otros a los que no se pide un requerimiento estético, como los de relleno o la mayoría de estructurales.

Después va todo el marketing que se le quiera dar.

Con estas dos obras de 2.010 en Barcelona: el monumento “Les quatre barres” de Montjuïch  y los coronamientos sobre mampostería del Hospital de St. Pau,  refiero el acabado típico que más habitualmente se asocia a la piedra artificial: el abujardado (tal como se hace también con la natural, especialmente el granito).

A mí no me termina de gustar del todo para el hormigón en muchos casos, prefiero otras texturas, pero ésta es bastante común en España y sobre gustos hay colores.

Piedra artificial catalana (2).

En la antigüedad, los extraterrestres hicieron las pirámides, el Machu Pichu, etc… y por aquí moldearon algo de piedra artificial.

En la Casa Comalat de Barcelona, terminada en 1.911, el arq. Salvador Valeri y sus maestros de obra pusieron ésto en la fachada de la c. Córcega (nº 316).

El año pasado cumplió 100 años en servicio, concretamente lo de estas fotos creo que no ha sufrido ninguna rehabilitación hasta ahora. Quizá alguien de “Barcelona posa’t guapa” me pueda corregir.
En algunas referencias sobre la casa, al material se le llama “granito artificial“, cuando en propiedad es piedra artificial sin más, ya que no se parece estéticamente al granito en nada.

Poco importa el nombre, lo interesante sería  encuestar a la gente a pie de calle sobre qué les gusta más, si ese “granito” artificial o el natural.

Una característica original de este trabajo, que no he visto en ningún otro sitio, es que cada pieza puede llevar distintos pigmentos, de masas vertidas por separado. El grano “macael”, ¿6/12?, le queda perfecto a cualquier distancia.

El pulido es el convencional de entonces, a brazo, saca pocas reflexiones de luz pero eso es más debido a la orientación de la fachada y las sombras vecinas.

Tambien es interesante que las juntas entre las piezas están completamente voradas y bastante intactas, ¿son las originales?… diría que sí.  O no se ha movido nada en cien años, o se ha movido todo junto. ¿Como sería el anclaje?, ¿alguien lo puede saber? yo no encuentro ninguna información sobre eso (y tampoco lo voy a abrir).

Quizá en el interior del edificio pueda haber más piedra artificial del mismo estilo, o en algún suelo. Si es que sí, agradecería cualquier comentario o imagen al respecto.

P.D. me gustaría probar un contador geiger sobre algunos de los granitos naturales chinos, que se han puesto por las Españas en los últimos 12 años. Si alguien tiene uno en Barcelona le puedo decir de algún sitio para probarlo, algunos miles de m2. En serio.

Mobiliario urbano (1). Hice este banco.

El diseño y el molde son míos. El llenado y pulido me lo hizo un “artificialero” según la receta tradicional, sin más aditivo que el pigmento.

 

En verde, árido 8/16, medidas 60x45x51  cm. Con el mismo molde se puede hacer a distintas alturas.

Aunque lo aligeramos un poco, pesa sus buenos 140 kg. No se negará que es bastante antivandálico.

Respecto a la forma, puse  la concavidad entre las dos bandas planas  para diferenciarlo un poco, pero sobretodo para sacarle luces.

Eso ya me funcionaba en los modelos 3D y ahora podía comprobar el comportamiento real de la luz con el material: difusión, reflexión y refracción. El caso es que, para mi sorpresa, los renderizadores (Blender con Yafaray o Cycles, por lo menos), lo clavan bastante bien.

Para su función principal,que es sentarse, no me parece incómodo. Hay quién dice que en los materiales duros las superficies ligéramente convexas son más ergonómicas que las cóncavas, pueden tener razón.

 

Haber si me animo y hago un modelo de asiento convexo, de hecho me sirve el mismo molde. Es muy sencillo de industrializar, por si a alguien le interesa.

P.D. Las fotos solo llevan algo de corrección en el balance de blancos.

Piedra artificial catalana.

Bueno, en este caso es memoria recuperada. En Can Negre, de Sant Joan Despí, se replicaron en 2011 estos elementos de mobiliario en sustitución de los antiguos.

Can Negre es una masía del s. XVII rehabilitada por  José M. Jujol, a principios del XX , y tengo entendido que el mismo diseño original del elemento es suyo tambien.

Sin ser incómodo, en realidad no es muy ergonómico (me senté), pero el material y la forma difunden y reflejan la luz de manera que llama la atención…  y dan ganas precisamente de probarlo.

El soporte del conjunto, en gris liso, en mi opinión desmerece un poco.  No hubiera costado decaparlo algo, o incluso  recubrirlo con un “trencadís”. No sé que acabado había en el soporte  original.

Por si a alguien le interesa poner piedra artificial “a la antigua”,  quizá quede algún artesano todavía en activo, y yo mismo tengo una ligera idea de como se hace, pero la moda no va precisamente a nuestro favor.